Por fin Tu

El silencio del cuerpo

Romper el silencio de tu cuerpo…… Puede que al oír esta frase pienses: ¿qué silencio? ¿Mi cuerpo me está hablando? No lo entiendo. Habla mi boca no mi cuerpo.

A mí también me ha pasado. Lo que consideras como un silencio, es por qué no escuchas, porqué tu cuerpo ya hace mucho tiempo que te está hablando, ese dolor de espalda, las piernas pesadas, los dolores de cabeza, inflamaciones que a veces aparecen en tus articulaciones, y un largo etc de síntomas que tapas con medicamentos en vez de escucharlo e intentar solucionarlo desde la raíz.

Tu cuerpo, es tu casa por lo tanto tienes que tomar el poder sobre ella, igual que tomas el poder sobre tu propia casa. ¿Verdad que no la dejas en manos de extraños?.

El primer paso es que lo escuches, que tomes consciencia de él, cosa que muchas veces no haces. Cierra los ojos y quédate quieta, siente tus manos, brazos, cuello y así progresivamente todo el cuerpo, descubre dónde tienes tensión, dolor, localiza tus desequilibrios……. O a lo mejor nunca te habías dado cuenta que tus caderas están ligeramente inclinadas hacia un lado, o que uno de tus hombros está más alto que el otro, y así infinidad de cosas. No juzgues, solo escúchalo y siéntelo, luego apúntalo en una libreta o dibújalo, describe tus sensaciones, tus descubrimientos.

Ahora si quieres vas a empezar a romper este silencio:

Con pequeños estiramientos empiezas a desperezarte, a estirarte como si acabaras de levantarte, nota como tu espalda se estira como si fueses un gato, pero no solo se estira la parte superior de tu cuerpo sino que las caderas también se despiertan, las piernas, los tobillos, los pies -¡pobres pies que abandonados los tienes!- haz movimientos con ellos, con los dedos, estíralos, flexiónalos, haz rotaciones, todo lo que salga de ti, no juzgues si tus movimientos son los correctos, siempre que salgan de tu cuerpo son los que tienen que ser.

Ahora empezarás a hacer movimientos de rotación por todo el cuerpo, el cuello, siente como se estiran los músculos, siempre haz movimientos muy suaves y lentos, rotaciones con los hombros hacia atrás y hacia delante, los brazos, con la muñecas hacia adentro y hacia fuera, también mueve tu caja torácica, haz movimientos de rotación hacia la derecha y hacia la izquierda ( este ejercicio no es fácil, pero no te rindas ya te saldrá), continua los movimientos de rotaciones con tus caderas, rodillas, tobillos y pies.

Seguidamente mueve todo tu cuerpo sin desplazarte por la sala, sino estate quieta, pero muévelo con rotaciones todo a la vez, como te salga.

Es muy sencillo!!!!! Haz con consciencia despertar tu adormecido cuerpo, sintiendo todos sus músculos.
Fantástico, ¿verdad?.

Ahora cierra tus ojos y vuelve a sentir tu cuerpo, ¿cómo lo notas? ¿Qué diferencia encuentras después de hacer los movimientos? Escríbelo, explícalo, hazlo tan a menudo como puedas, ya verás cómo tu cuerpo empieza a cambiar.

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