Por fin tu

Sencillos ejercicios que te ayudaran a desbloquear cuello y hombros

 Ejercicios que te ayudarán a relajar y desbloquear hombros y cuello.

Tu cuello y tus hombros son una de las partes más castigadas del cuerpo. Allí se acumulan las tensiones de la vida diaria y sin darte  cuenta vas bloqueando las cervicales y subiendo tus hombros. Seguramente no te des cuenta, pero tus hombros con la tensión van subiendo y cada vez están más cerca de las orejas.

Son ejercicios muy sencillos que seguramente ya habrás hecho en otras ocasiones, pero esta vez los vas a hacer con consciencia, es decir, poniendo toda tu atención en el movimiento, escuchando tu cuerpo antes de hacer el ejercicio, durante y después. Lo llamaremos gimnasia consciente.

Ésto te ayudará a conocerte mejor, conocer mejor tu cuerpo, que necesitas, cómo se siente…

Coge las riendas de ti misma y equilíbrate, no mires el ejercicio como un ejercicio normal de cualquier clase de gimnasia, sino que lo sentirás en ti,  notarás los beneficios en ti.

Vamos a empezar: Ponte sentada en una silla o de pie, con los pies paralelos, bien rectos, mirando al frente y no más anchos que tus caderas y tus hombros. Pon tu cuerpo recto, baja tus hombros que seguramente estarán un poco hacia arriba.

Pon tu corsé muscular fuerte, es decir, si tu barriga  está hacia fuera y tus lumbares dobladas hacia dentro ponlo recto. Sube tu barriga y tira tu ombligo hacia dentro, comprobarás como tus lumbares se ponen rectas, en su sitio, ayúdate de tu cintura para estar más fuerte o sea, estira tu cintura hacia arriba, y ya está, tu corsé está listo y en su sitio.

Múeve tu cabeza hacia el lado derecho como si quisieras que tu oreja tocará al hombro, -ojo esto solo es una sensación ya que si lo hicieras estarías encogiendo el cuello y el hombro-, el movimiento es alargar el cuello hacia el lado notando como se estira el lado contrario, hazlo suavemente y sin correr unas cuantas veces, acompáñalo de la respiración ( inspira antes de empezar y expira al mover tu cabeza hacia el lado, inspira al volver al centro).

Ahora solo vamos a mover el hombro derecho: súbelo como si quisieras que te tocará a la oreja, y bájalo sintiendo como tu hombro baja todo lo posible tirando con tu mano hacia el suelo ( la sensación es como si los dedos de la mano derecha quisieran tocar el suelo), y vas a notar como se estira tu cuello y baja tu hombro, hazlo unas cuantas veces más.

Inspira al subir el hombro, expira al bajarlo.

Y ahora vamos a continuar el ejercicio juntando los dos movimientos a la vez: inclina la cabeza hacia la derecha y sube el hombro derecho, luego sube la cabeza y baja el hombro, inspirando al subir el hombro y expirando al bajarlo.

Es muy sencillo, solo tienes que sentirlo y hacer el ejercicio a un ritmo lento, el que te marque tu cuerpo.

Cuando hayas acabado quédate quieta y siente como está tu lado derecho respecto a tu lado izquierdo y repítelo todo al izquierdo.

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